Dios no pudo hacer el mundo en 6 días

Suena el despertador a las 6 de la mañana, tengo la maleta sin hacer para salir hacia Arzúa y a esto le empiezan a crecer las malas hierbas. En la nevera, un queso madura día a día. No está en las mejores condiciones, pero me tiene intrigadísimo la evolución del pequerrecho.

Queijo, 6º dia.

El tercer día el queso ya parecía de esos de barra y olía menos a suero. Hoy, al sexto día, ya se empieza a hacer más untuoso, se acentúa el salado y disminuye el sabor láctico. Aunque todavía le queda una semana de maduración hasta tener un queso decente de Arzúa-Ulloa, ya se podría comer perfectamente.

One Response to “Dios no pudo hacer el mundo en 6 días”

  1. Montrovita Says:

    Qué pasou co queixo? Eu quería probalo.